Unas formaciones acuchilladas que se elevan en la cercana sierra de la Tesla. El entorno que rodean a Panizares está poblado por extensos pinares y bosques autóctonos de encinas y quejigos. Camino del desfiladero de la Horadada, existe un recóndito lugar donde aún crece un grupo de tejos milenarios.
Situado en el límite oriental del Valle y dividido en dos barrios, su curioso caserío, integrado por casas que han sabido conservar sus elementos populares, se adapta a la fuerte pendiente existente.
En la iglesia de San Cosme y San Damián encontramos restos de su primitiva construcción románica: ventanas, canecillos, capiteles y una portada tapiada parcialmente por otra gótica de tres arquivoltas.
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